Matador de Toros
Eclipsado como lo fue durante los últimos siglos por la fe de Cristo, el Mitraísmo – o mejor, su forma romanizada Sol Invictus – fue la primera ‘religión universal’ del mundo greco-romano. El Mitraísmo se anticipó al Cristianismo en todos los aspectos, excepto uno, y disfrutó de un "reinado" de al menos cinco siglos. Alcanzó su punto más alto alrededor del 300 AD, cuando se convirtió en la religión oficial del imperio. Entonces, en toda población o ciudad romana, en toda guarnición o establecimiento militar desde Siria hasta la frontera de Escocia, existía un Mithraeum y un equipo de sacerdotes del culto. El Mitraísmo era la ‘religión escogida’ de pescadores, comerciantes, y en particular, de los militares, quienes adoptaron a Mitra como posteriormente fueron adoptados San Miguel o San Jorge – Mitra sacrificaba toros, San jorge mataba dragones! El Mitraísmo sostuvo - y perdió – una batalla de doscientos años con la creciente religión de Cristo, dentro de la cual fueron incorporados mucho de su ritual, y muchas de sus costumbres. Fatalmente, el Mitraísmo excluyó enteramente a las mujeres, haciendo que las matronas romanas pudientes y con un espíritu de religiosidad, buscaran el judaísmo primero, y después el cristianismo. También, a diferencia del cristianismo, se abstuvo de atraer especialmente a los menos educados, los marginados de la sociedad. Era una religión favorecida por emperadores, no por esclavos.
Mitra va a Roma
El culto de Mitra era realmente muy antiguo, identificable en una u otra forma al menos por dos mil años. En su origen, era el culto solar original, el padre de todas las religiones. La iconografía mostraba a Mitra, tocado de capa y gorro frigios, cabalgando sus corceles de fuego a través del cielo. Pero era también una religión oriental, llegando de India a Roma a través de Persia. La tradicional hostilidad contra Persia no favoreció que Roma adoptara la religión de sus enemigos. No obstante, esto cambió en los años 60 BC cuando las legiones de Pompeyo penetraron en Siria por vez primera. El Mitraísmo estaba tan bien entroncado en la Commagene, Armenia y Anatolia oriental, que dinastías completas de reyes se hacían llamar ‘Mitrídates’ ('Justicia de Mitra'). Las tropas romanas adoptaron la fe ‘machista’, con sus ceremoniales de alianzas masculinas y triunfo sobre la muerte, de auto-control y resistencia a la sensualidad. Los acólitos eran obligados a bajar a un sótano, que era recubierto con tablas perforadas, y la sangre del toro sacrificial caía en cascada sobre ellos. Así santificados, podían entonces salir del sótano ‘nacidos de nuevo’ en Mitra. Este sacrificio, la ‘taurobolia’, fue el antecesor mitraico del bautismo cristiano. La tumba excavada en roca (y lugar del renacimiento) – el ‘petra’ – era el punto central del Mithraeum. La conexión con la roca fue posteriormente convertida en la leyenda de San Pedro. Los legionarios llevaron su culto a Palestina, y luego de regreso a Roma. Varios centenares de monumentos Mitraicos han sido hallados en Roma (Coarelli, 1979). Adaptados al gusto romano, la más popular forma de Mitraísmo romanizado era Sol Invictus, el Invencible Sol, cuyo renacimiento era celebrado como el clímax de las Saturnalia, a mitad del invierno, el 25 de diciembre. (Celso nos dice que en los misterios mitraicos el alma se mueve a través de las siete esferas celestiales, comenzando con el plomizo Saturno, y culminando con el dorado Sol).
La teología del Mitraísmo estaba centrada sobre el Mitra que muere / se levanta, emergiendo completamente crecido del ‘amanecer virginal’ o roca. La asociación de dioses con rocas o piedras no es sorprendente: Los meteoritos (rocas candentes que caen del cielo) y aún las chispas que saltan entre rocas cuando chocan, podrían impresionar a las mentalidades simples como ’evidencia’ de una presencia divina. Las piedras sagradas eran ungidas con aceite. Mitra fue engendrado por el Dios Creador Ahura Mazda.
Nacimiento milagroso. La supuesta creación de Mitra habría ocurrido en los ‘tiempos anteriores a la humanidad’ en una creación cósmica y celestial. Nunca se creyó que hubiera vivido como un simple mortal que hubiera pisado la tierra. La falencia del Mitraísmo en antropomorfizar a su dios en forma humana – algo que se logró con tanto éxito en el cristianismo – debilitó el atractivo del culto para los palurdos y abrió la puerta a la competencia. En todos los demás respectos, la teología era casi idéntica.
Mitra habría tenido doce seguidores, con los cuales habría compartido una última cena sacramental. Se habría sacrificado a sí mismo para redimir a la humanidad. Bajando al infierno, habría conquistado la muerte, y habría resucitado al tercer día. El día santificado para éste dios solar era, por supuesto, el domingo (los cristianos continuaron con el sábado judío hasta el Siglo 4). Sus muchos títulos incluían el de ‘La Verdad, ´’La Luz’, y El Buen Pastor’. Para sus seguidores, invocar el nombre de Mitra curaba a los enfermosy hacía milagros. Mitra podía dispensar piedad y conceder inmortalidad; a sus devotos él ofrecía esperanza. Bebiendo su sangre y comiendo su carne ( por intermedio de un buey muerto) ellos podían también conquistar la muerte. En el Día del Juicio, aquellos ya muertos, resucitarían.
Motivos Populares
Todo esto puede sorprender a los cristianos modernos, pero era muy bien conocido de los Padres de la Iglesia [Por ejemplo Justino, Orígenes, Tertuliano], quienes colmaron sus ‘Apologías’ con dudosos razonamientos en cuanto a cómo el Mitraísmo había anticipado muchísimo del lo concerniente al cristianismo, siglos antes del supuesto arribo de Jesús – siendo la explicación estándar la de una ‘diabólica imitación por un Satán profético’. Los críticos paganos no tardaron en señalar la verdad: El cristianismo había simplemente copiado los motivos populares de una fe de la competencia. Mitra fue proclamado el principal patrón del imperio por Aureliano, en 274AD (el 25 de diciembre dedicó un templo al Dios – Sol en el Campo de Marte). El Mitraísmo fue adoptado por Diocleciano en 307 AD, y por Juliano, tan tarde como el 362 AD. El culto fue sacado de la escena por los sostenidos y furiosos ataques de parte del cristianismo.
Quién defendería a Mitra?
El Mitraísmo carecía de un sacerdocio profesional; no tenía una organización jerárquica disciplinada por reglas comunes. Aunque popular a través de imperio, los ceremoniales del culto dependían principalmente del patrocinio oficial. Cuando dicho patrocinio fue transferido a la iglesia por Constatino y sus sucesores, la suerte del Mitraísmo estaba sellada.
Fatalmente, durante el reinado del emperador Graciano (367 – 383 AD), sus santuarios fueron saqueados por su riqueza, y cerrados. Treinta años después, Teodosio condenó a muerte a quienes veneraban a Mitra. El dios había caído – pero las imágenes y la iconografía de Mitra fueron expropiadas al por mayor, por el más amplio y popular culto de Cristo. El disco de Mitra vino a parar sobre la cabeza de Cristo. Los obispos cristianos adoptaron el tocado y la mitra.
Copyright © 2007 by Kenneth Humphreys.
|